Historias reales desde el pasillo
Entre siestas y biberones, ella hacía sentadillas sosteniendo el cochecito como carga. Doce minutos de intervalos cambiaron su ánimo y energía diaria. No fue magia, fue organización amable. ¿Tu obstáculo es el tiempo? Comparte tu realidad y busquemos microventanas que funcionen contigo.
Historias reales desde el pasillo
Sin cuerda real y con pasillo estrecho, saltaba al ritmo de su playlist favorita. En tres semanas, su resistencia mejoró y su concentración para estudiar también. A veces, la simplicidad vence a la falta de recursos. Cuéntanos tu truco casero más ingenioso para mantenerte activo.